
Interpretando la Profecía Bíblica
Capitulo 2, ¿Significa Israel siempre Israel?
Estudios por el profesor Delmar IntVeld
Los dispensacionalistas, siguiendo su concepto de interpretar la Biblia literalmente, dicen con frecuencia: «Israel siempre significa Israel». Creen que Dios escogió a Israel para ser su pueblo especial, no importa qué hagan o crean. Creen que Dios cumplirá para ellos todas las profecías que no se han cumplido hasta ahora, y que la tierra de Palestina les pertenece, como fue prometida a Abraham. Creen que cualquier nación que apoya a Israel será bendecida y cualquier nación que no apoya a Israel no será bendecida. Creen que en la venida de Cristo, él establecerá su reino y reinará sobre Israel. Creen que la época de la Iglesia es un paréntesis, que no fue revelada a los profetas y fue establecida porque los judíos rechazaron a Cristo y su reino fue pospuesto. Creen que la Iglesia será arrebatada del mundo y Dios volverá a su objetivo principal, que ha sido y siempre será «Israel».
- Empezamos por mirar la frase: «Israel siempre significa Israel». ¿Encontramos una sola manera en la cual se usa Israel en la Biblia? No.
En la Biblia, Israel se usa en las siguientes maneras:
(1) Para el patriarca Jacob. Israel fue el nombre otorgado divinamente a Jacob después de haber tenido una experiencia con Dios (Génesis 32:27-28). Antes, era engañador, suplantador. La interpretación literal de este pasaje es que el patriarca, antes llamado Jacob, recibió un nombre nuevo, Israel.
(2) Para las doce tribus como los descendientes de Jacob-Israel (Éxodo 3:15, 16) y la nación que surgió después cuando cruzaron el río Jordán bajo el liderazgo de Josué. Se les llama <<Israel>>, <<Israelitas>>, <<el pueblo de Israel>>, <<los hijos de Israel>>, <<la congregación o asamblea de Israel>>, etc. El Antiguo Testamento está repleto de ejemplos de este uso. La interpretación literal de todos estos pasajes es obvia, que Israel se refiere a los descendientes de Jacob.
(3) Para el reino unido desarrollado bajo Saúl, David y Salomón (I Samuel 8 – I Reyes 11). El pueblo de Israel pidió un rey. Dios le dijo a Samuel que les permitiera tener un rey, porque no estaban rechazando a Samuel, sino a Dios mismo. Así que se les dio un rey y se formó el reino. El entendimiento literal nuevamente es claro.
(4) Para las diez tribus que formaron el reino del norte de Israel bajo Jeroboán (I Reyes 12:25-14:20). Las dos tribus del reino del sur se llamaron Judá. Obviamente era necesario entonces hacer la distinción entre las diez tribus y las dos tribus. Durante este período, hablar de Israel era referirse a solamente diez tribus. Ésa es la interpretación literal clara.
(5) Los exiliados que volvieron después de la cautividad en Babilonia formaron la segunda mancomunidad de Israel. Éstos continuaron hasta la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C. Después de 70 años en la cautividad, muchos habían construido casas, tuvieron hijos, tuvieron éxito en sus negocios, estaban cómodos con la vida que tenían y, por lo tanto, nunca volvieron después del exilio. Aquellos que volvieron, solamente una parte de los descendientes de Jacob, otra vez fueron llamados «Israel». Una comprensión literal de Israel como nación ya no incluiría todos los descendientes de Jacob.
(6) Para el pueblo en general o los sacerdotes y los levitas en particular.
Esdras 6:16 Entonces los israelitas —es decir, los sacerdotes, los levitas y los demás que regresaron del cautiverio—, llenos de júbilo dedicaron el templo de Dios.
Los sacerdotes, levitas, etc. eran también el pueblo de Israel, pero se distinguían del pueblo en general. Otra vez tenemos aquí un significado literal obvio del uso de Israel.
(7) Para el remanente como el «Israel verdadero», los que habían tenido un encuentro con el SEÑOR por medio de la fe como Jacob lo experimentó. Los que rechazan al profeta que Moisés dijo vendría <<serán eliminados del pueblo>> (Hechos 3:22-23).
El Israel verdadero, el remanente, acepta al Mesías. «No todos los que descienden de Israel son Israel» (Romanos 9:6-8). Si «Israel siempre significa Israel», esta sería una declaración contradictoria, como «no todos los árboles son árboles», o «no todos los caballos son caballos». La frase obviamente significa que no todos los que son descendientes de sangre de Jacob/Israel son creyentes. No han tenido la experiencia de fe que Jacob tuvo cuando luchó con Dios.
El Israel no creyente son las ramas desgajadas del olivo cultivado (Romanos 11:17-24). Son descendientes físicos de Abraham, pero no son sus hijos.
Son hijos del diablo. Jesús dijo: «Ustedes son de su padre, el diablo, cuyos deseos quieren cumplir» (Juan 8:44).
(8) Para el Mesías. «Desde que Israel era niño, yo lo amé; de Egipto llamé a mi hijo» (Oseas 11:1; Mateo 2:14, 15). Jesús cumplió esta profecía cuando José y María tomaron a Jesús y huyeron a Egipto para escaparse de la muerte a manos del rey Herodes.
El siervo, Israel, trae liberación y restauración (Isaías 49:3-7). Este pasaje se refiere al Mesías, quien iba a venir para hacer que Jacob se volviera a Dios y reunir a Israel para sí. No se pueden aplicar estos versículos literalmente al «pueblo de Israel». Se aplican solamente a Jesús.
(9) Para creyentes que son «el Israel de Dios» (Gálatas 6:16). Israel se usa solamente en Gálatas con referencia a los creyentes, pero otros pasajes apoyan el concepto de que los creyentes son «el pueblo de Dios». Anteriormente, algunas frases se usaban solamente para Israel. Por ejemplo, en I Pedro los gentiles, que antes no eran pueblo, ahora son pueblo de Dios y todas las frases anteriormente aplicadas a Israel, se aplican a los gentiles.
I Pedro 2:9-10 Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable. Ustedes antes ni siquiera eran pueblo, pero ahora son pueblo de Dios; antes no habían recibido misericordia, pero ahora ya la han recibido.
A Israel se le llamó pueblo escogido de Dios, nación santa, el pueblo de Dios. Ahora a los creyentes gentiles se les dan los mismos nombres.
Cuando llegamos a conocer a Cristo, somos sus escogidos (Efesios 1:4-14). <<Por lo tanto, sepan que los descendientes de Abraham son aquellos que viven por la fe>> (Gálatas 3:7). Los creyentes gentiles han sido injertados en el olivo (Romanos 11:17-24), como el verdadero pueblo de Dios.
Hemos encontrado nueve maneras diferentes en las cuales se utiliza la palabra «Israel». Por eso, no podemos decir que Israel siempre significa Israel. Nos hace falta distinguir cuál de las maneras se está utilizando.
- ¿Qué del concepto de que Dios cumplirá todas las profecías a Israel literalmente y que la tierra de Palestina pertenece a ellos tal como fue prometido a Abraham?
Génesis 12:7 Allí el SEÑOR se le apareció a Abram y le dijo: «Yo le daré esta tierra a tu descendencia».
Génesis 13:14-17 Después de que Lot se separó de Abram, el SEÑOR le dijo: «Abram, levanta la vista desde el lugar donde estás, y mira hacia el norte y hacia el sur, hacia el este y hacia el oeste. Yo te daré a ti y a tu descendencia, para siempre, toda la tierra que abarca tu mirada. Multiplicaré tu descendencia como el polvo de la tierra. Si alguien puede contar el polvo de la tierra, también podrá contar tus descendientes. ¡Ve y recorre el país a lo largo y a lo ancho, porque a ti te lo daré!»
Génesis 15:18-20 En aquel día el SEÑOR hizo un pacto con Abram. Le dijo: —A tus descendientes les daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el gran río Éufrates. Me refiero a la tierra de los quenitas, los quenizitas, los cadmoneos, los hititas, los ferezeos, los refaítas, los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos.
Nadie discute el hecho de que Dios prometió la tierra a los descendientes de Abram. La pregunta es si la promesa era condicional o no. Si era condicional y ellos violaron las condiciones, Dios no tiene obligación de darles la tierra.
Las condiciones dadas en el Pacto con Abraham son las siguientes: Abraham debe cumplir con el pacto así como toda su descendencia (Génesis 17:9). Abraham debe instruir a sus hijos y a su familia, a fin de que se mantengan en el camino del SEÑOR y pongan en práctica lo que es justo y recto. Así el SEÑOR cumplirá lo que le ha prometido (Génesis 18:19). Abraham debe obedecer a Dios y cumplir los preceptos, los mandamientos, las normas y las enseñanzas (Génesis 26:5).
Las consecuencias por la desobediencia declaradas en el Pacto en el Monte Sinaí son éstas: Serán destruidos; todas las maldiciones escritas en el libro de Deuteronomio caerán sobre ellos; la tierra será un desperdicio ardiente de sal y de azufre, donde nada podrá plantarse, nada germinará y ni siquiera la hierba crecerá; Dios no expulsará de entre ellos a las naciones. Por el contrario, serán como red y trampa contra ellos, como látigos en sus espaldas y espinas en sus ojos, hasta que desaparezcan de la buena tierra que Dios les había entregado (Deuteronomio 8:18-20; 29:18-21; Josué 23:6-8, 12-16; Jueces 2:13).
La nación de Israel no cumplió los mandatos de Dios y, con el tiempo, fue llevada al cautiverio.
Josué 23:6-8, 12-16 6 «Por lo tanto, esfuércense por cumplir todo lo que está escrito en el libro de la ley de Moisés. No se aparten de esa ley para nada. 7 No se mezclen con las naciones que aún quedan entre ustedes. No rindan culto a sus dioses ni juren por ellos. 8 Permanezcan fieles a Dios, como lo han hecho hasta ahora».
<<12 Porque si ustedes le dan la espalda a Dios y se unen a las naciones que aún quedan entre ustedes, mezclándose y formando matrimonios con ellas, 13 tengan por cierto que el SEÑOR su Dios no expulsará de entre ustedes a esas naciones. Por el contrario, ellas serán como red y trampa contra ustedes, como látigos en sus espaldas y espinas en sus ojos, hasta que ustedes desaparezcan de esta buena tierra que el SEÑOR su Dios les ha entregado.
>>14 Por mi parte, yo estoy a punto de ir por el camino que todo mortal transita. Ustedes bien saben que ninguna de las buenas promesas del SEÑOR su Dios ha dejado de cumplirse al pie de la letra. Todas se han hecho realidad, pues él no ha faltado a ninguna de ellas. 15 Pero así como el SEÑOR su Dios ha cumplido sus buenas promesas, también descargará sobre ustedes todo tipo de calamidades, hasta que cada uno sea borrado de esta tierra que él les ha entregado. 16 Si no cumplen con el pacto que el SEÑOR su Dios les ha ordenado, sino que siguen a otros dioses, adorándolos e inclinándose ante ellos, tengan por seguro que la ira del SEÑOR se descargará sobre ustedes y que serán borrados de la buena tierra que el SEÑOR les ha entregado.>>
Jueces 2:1-3 1 El ángel del SEÑOR subió de Guilgal a Boquín y dijo: «Yo los saqué a ustedes de Egipto y los hice entrar en la tierra que juré darles a sus antepasados. Dijo: “Nunca quebrantaré mi pacto con ustedes; 2 ustedes, por su parte, no harán ningún pacto con la gente de esta tierra, sino que derribarán sus altares.” ¡Pero me han desobedecido! ¿Por qué han actuado así? 3 Pues quiero que sepan que no expulsaré de la presencia de ustedes a esa gente; ellos les harán la vida imposible, y sus dioses les serán una trampa».
Es claro que Israel rompió el pacto. Es también claro que Dios dijo «que desaparecerían de la buena tierra que Dios les había entregado».
Dios llevó de regreso a algunos que estuvieron en el exilio. Fue necesario para que el Mesías pudiera venir, etc. Los que regresaron del exilio tampoco obedecieron el pacto. Jesús dijo a aquellos de su tiempo:
Mateo 23:37-38 «¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que se te envían! ¡Cuántas veces quise reunir a tus hijos, como reúne la gallina a sus pollitos debajo de sus alas, pero no quisiste! Pues bien, la casa de ustedes va a quedar abandonada».
Cristo dijo que el templo sería destruido (Mateo 24:4). Concerniente a Jerusalén y el pueblo de Israel dijo:
Lucas 21:22-24 22 <<Ese será el tiempo del juicio cuando se cumplirá todo lo que está escrito. 23 ¡Ay de las que estén embarazadas o amamantando en aquellos días! Porque habrá gran aflicción en la tierra, y castigo contra este pueblo. 24 Caerán a filo de espada y los llevarán cautivos a todas las naciones. Los gentiles pisotearán a Jerusalén, hasta que se cumplan los tiempos señalados para ellos>>.
El mensaje de Pedro en Hechos 3 al <<pueblo de Israel>> dice que ellos habían matado al autor de la vida, refiriéndose por supuesto a Jesús. Dice que actuaron en ignorancia y que debían arrepentirse. Cita lo que Moisés había dicho acerca del profeta que iba a venir como él.
Hechos 3:22-23 22 <<Moisés dijo: “El Señor su Dios hará surgir para ustedes, de entre sus propios hermanos, a un profeta como yo; prestan atención a todo lo que les diga. 23 Porque quien no le haga caso será eliminado del pueblo.”>>
Dios juzgó al pueblo de Israel a lo largo de la historia por no cumplir el pacto. Todos los que tenían más de veinte años de aquella generación murieron en el desierto. Dios juró que ellos nunca entrarían en su reposo. Tanto las diez tribus de Israel del Norte como las dos tribus de Judá del Sur fueron llevadas cautivas a naciones extranjeras. Jerusalén y el templo fueron destruidos cuando fueron llevados a la cautividad y la segunda vez en el año 70 d.C. por los ejércitos romanos como Jesús había predicho que iba a ocurrir. Así que todos los que rechazan al Mesías son eliminados del pueblo.
El apóstol Pablo deseaba ser maldecido y separado de Cristo por el bien de sus hermanos (Romanos 9:3). Dijo que el deseo de su corazón y oración a Dios era que llegasen a ser salvos (Romanos 10:1). Dijo que eran enemigos del evangelio, pero amados por causa de los patriarcas (Romanos 11:28).
Creo que queda claro que los que han quebrantado el pacto y rechazado al Mesías no tienen derecho alguno a las promesas de Dios acerca de la tierra que se le dio a Abraham.
- ¿Qué del concepto de que cualquier nación que apoya a Israel como nación será bendecida y cualquier nación que no apoya a Israel no?
Génesis 12:3 <<Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré a los que te maldigan; ¡por medio de ti serán bendecidas todas las familias de la tierra!>>
Deuteronomio 14:1, 2 <<Eres hijo del SEÑOR tu Dios. … porque eres pueblo consagrado al SEÑOR tu Dios. Él te eligió de entre todos los pueblos de la tierra, para que fueras su posesión exclusiva>>.
Éxodo 19:3-6 Subió Moisés para encontrarse con Dios. Y desde allí lo llamó el SEÑOR y le dijo:
<<Anúnciale esto al pueblo de Jacob; declárale esto al pueblo de Israel; “Ustedes son testigos de lo que hice con Egipto, y de que los he traído hacia mí como sobre alas de águila. Si ahora ustedes me son del todo obedientes y cumplen mi pacto, serán mi propiedad exclusiva entre todas las naciones. Aunque toda la tierra me pertenece, ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación santa.” Comunícales todo esto a los israelitas>>.
Las cláusulas con «si» son condicionales y significan bendición o destrucción según el cumplimiento de parte de ellos de lo que Dios les había mandado hacer. Israel sería su posesión exclusiva si le obedecían y cumplían su pacto. La nación de Israel hoy día ha rechazado a su Mesías y, por ende, han sido eliminados de su pueblo. No cumplen con el requisito para ser la posesión exclusiva.
Los judíos creyentes y los gentiles creyentes son el <<pueblo de Dios>> ahora. Son su posesión exclusiva. Así que si se aplican las promesas dadas a Abraham, que Dios bendeciría a los que le bendicen, maldeciría a los que le maldicen, se aplicarían a la Iglesia ahora, no a la nación incrédula de Israel.
Enseñanzas Básicas de Nuestra Fe – Estudios por el profesor Delmar IntVeld
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