Cuando se trata de nuestra salvación, sólo Dios puede salvarnos. «No nosotros mismos». Dios nos salva… o no. ¿Has sido hecho salvo?
¿Tu confesión fue aceptada por Dios?
Te escribo esto a ti, “cristiano”, porque puede que no seas verdaderamente salvo. No importa cuán devoto seas – ¿has examinado tu fe últimamente? Te escribo esto a ti, “buscador”, porque puede que estés al borde de confiar en Él para siempre.

