Interpretando la Profecía Bíblica
Capítulo 10: Por qué no soy dispensacionalista
Estudios por el profesor Delmar IntVeld
Confío que ahora haya llegado a la conclusión de que una interpretación literal de las Escrituras no apoya a la posición dispensacionalista. Creo que la interpretación literal de las Escrituras nos guía a la conclusión de que la resurrección de todos los muertos, el juicio de todos los buenos y los malos, la destrucción de la tierra por fuego, la introducción al estado final de los justos y los malos, la llegada del cielo nuevo y la tierra nueva, ocurren cuando Cristo vuelve.
Los dispensacionalistas pasan por alto o no se han dado cuenta de que una interpretación literal de los versículos que hablan de la Segunda Venida de Cristo no apoya su posición. Ellos creen que están interpretando literalmente lo que la Biblia dice, pero parece que escogen cuáles versículos interpretar literalmente. Son más literales en los pasajes apocalípticos y menos literales en los pasajes claros y obvios.
En el apéndice las ocho palabras griegas aparecen noventa veces en referencia a la Segunda Venida y hay otras referencias a su venida que no utilizan la palabra venida, como en Filipenses 3:20 «Nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde anhelamos recibir al Salvador, el Señor Jesucristo». No debemos pasar por alto la enseñanza clara de estos versículos y extraviarnos de la verdad para especular sobre los pasajes difíciles.
Algunas razones por las que no puedo apoyar la posición dispensacionalista son:
1. Los dispensacionalistas creen que:
Dios tiene dos programas proféticos en cuanto a la historia humana y el fin del tiempo. Uno es para la Iglesia y el otro es para la nación de Israel. [1]
Si hay algo bastante claro en las Escrituras, es que Dios tiene un programa. Jesús dijo:
Juan 10:16 Tengo otras ovejas que no son de este redil, y también a ellas debo traerlas. Así ellas escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo pastor.
Las otras ovejas de las que Jesús hablaba eran los gentiles. Había de ser un rebaño, no dos, y un pastor.
Pablo dijo:
Efesios 2:14-18 14 Porque Cristo es nuestra paz: de los dos pueblos ha hecho uno solo, derribando mediante su sacrificio el muro de enemistad que nos separaba, 15 pues anuló la ley con sus mandamientos y requisitos. Esto lo hizo para crear en sí mismo de los dos pueblos una nueva humanidad al hacer la paz, 16 para reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo mediante la cruz, por la que dio muerte a la enemistad. 17 Él vino y proclamó paz a ustedes que estaban lejos y paz a los que estaban cerca. 18 Pues por medio de él tenemos acceso al Padre por un mismo Espíritu.
Pablo también dejó claro que hay un solo cuerpo hecho de judíos y gentiles llamado el pueblo de Dios.
En Romanos 11:17-24, Pablo explica la relación entre los judíos y los gentiles con el ejemplo del olivo. El olivo cultivado representa al pueblo de Dios. Las raíces y el tronco representan las generaciones pasadas. Israel era la comunidad del pueblo de Dios. Las ramas representan a los miembros, empezando con los que vivían cuando Pablo escribió y continuando hasta hoy. Cuando Cristo, la simiente de Abraham, vino para traer la bendición prometida a todas las naciones, Israel no respondió con fe. Pablo dice que «fueron desgajadas por su falta de fe».
Por supuesto, los que creyeron continuaron como parte del olivo. Los gentiles, de un olivo silvestre, que aceptaron a Cristo, fueron injertados en el olivo cultivado por causa de la fe. Los gentiles y los judíos que aceptaron a Cristo ingresaron como miembros en la Iglesia, el Israel del Nuevo Pacto, el pueblo de Dios.
No existe un Israel (pueblo de Dios) aparte de la Iglesia. Los incrédulos son desgajados; los que llegan a tener fe son injertados. Sea judío o gentil, debe tener fe para ser parte del pueblo de Dios.
I Pedro 2:9, 10 9 Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable. 10 Ustedes antes ni siquiera eran pueblo, pero ahora son pueblo de Dios; antes no habían recibido misericordia, pero ahora ya la han recibido.
En I Pedro 2:9, 10, Pedro aplica Éxodo 19:6, en el que se llama a Israel «un reino de sacerdotes y una nación santa», a los cristianos que ahora están en la Iglesia. Entonces Pedro se refiere a la profecía prometida a Israel en Oseas como cumplida en la Iglesia.
Oseas 1:10b «En el mismo lugar donde se les llamó: “Pueblo ajeno”, se les llamará: “Hijos del Dios viviente”».
2. Miramos anteriormente la afirmación de que «Israel siempre significa Israel» y encontramos que hay muchas maneras en que se usa Israel. Los dispensacionalistas esperan que todas las promesas hechas a Israel sean cumplidas literalmente. También miramos que Israel rompió el pacto y que Dios no está obligado a dar nada a Israel desobediente. Dios dijo:
Josué 23:16 «Si no cumplen con el pacto que el SEÑOR su Dios les ha ordenado, sino que siguen a otros dioses, adorándolos e inclinándose ante ellos, tengan por seguro que la ira del SEÑOR se descargará sobre ustedes y que serán borrados de la buena tierra que el SEÑOR les ha entregado».
La Biblia enfatiza que el «remanente», es decir, el pueblo de Dios, recibirá la bendición. El remanente de Israel son creyentes y parte de la Iglesia y los creyentes gentiles son «los verdaderos hijos de Abraham» y también reciben la bendición de Dios.
3. Los dispensacionalistas creen que el reino de Dios fue pospuesto y que la edad de la Iglesia, que no fue prevista, es un paréntesis que nunca hubiera existido si Israel no hubiera rechazado a Jesús. Éste es un error grave porque esto quiere decir que Daniel era un profeta falso porque el reino no vino según su predicción.
Los apóstoles predicaron el reino de Dios y la gente entró en él. Jesús contó las parábolas acerca del reino, lo cual es una realidad presente porque el trigo y la mala hierba crecen juntos en el reino ahora.
Isaías profetizó que el Mesías sufriría por nosotros (Isaías 53). El derramamiento de sangre era necesario para instituir el Nuevo Pacto. El Pacto con Abraham se cumplió cuando Jesús, la «simiente» de Abraham, llegó a ser la bendición de todas las naciones. El rechazo de Jesús era necesario para inaugurar el reino de Dios.
No solamente la Iglesia fue prevista, sino que existía bajo el Antiguo Pacto. La gente de Israel (qahal, «congregación») era el pueblo de Dios bajo el Antiguo Pacto y los creyentes judíos y creyentes gentiles (ecclesia, «Iglesia») son el pueblo de Dios bajo el Nuevo Pacto. Qahal y ecclesia tienen el mismo significado. Ambos se refieren a la asamblea o congregación.
4. El rapto no es un evento previo a la Segunda Venida. El único versículo que dice que los creyentes serán arrebatados para encontrarse con el Señor (I Tesalonicenses 4:17) habla de la venida. Los que experimentan la venida del Señor también experimentarán la resurrección y el arrebatamiento. Ninguna de todas las noventa referencias a la Segunda Venida hace una distinción entre el rapto y la venida.
5. La única referencia en la Biblia a un milenio o un período de mil años es Apocalipsis 20 donde el apóstol Juan ve en su visión a un ángel que bajaba del cielo y encadena a Satanás por mil años, quien después tiene que ser soltado por un tiempo breve tras haberse cumplido los mil años. Juan también ve las almas de los mártires volver a vivir y reinar con Cristo durante el mismo período de tiempo. Su visión fue de cosas que suceden en el cielo.
El pasaje no hace referencia a la venida de Cristo para establecer un reino en la tierra. El libro de Apocalipsis es difícil de comprender y no tenemos todas las respuestas en cuanto al significado de los símbolos. El problema con una enseñanza de un milenio es que no es posible armonizar un milenio con toda la enseñanza clara acerca de la Segunda Venida.
Los versículos claros enseñan que la resurrección de todos los muertos, el juicio de todos, los buenos y los malvados, la destrucción de la tierra con fuego, la entrada al estado eterno final y la venida del cielo nuevo y la tierra nueva ocurren cuando Cristo vuelve. Si se acepta un milenio después de la venida significa que es necesario rechazar toda la enseñanza clara con tal de aceptar esta idea tomada de un libro difícil.
Puede hacer su elección. Yo escojo las noventa referencias claras en cuanto a lo que ocurrirá antes que la referencia difícil de Apocalipsis 20. Solamente con estudiar cuatro pasajes (Mateo 25:31-46, Juan 5:21-30, II Tesalonicenses 1:7b-10 y II Pedro 3:3-13) puede llegar a una comprensión clara de la Segunda Venida. Estos versículos enseñan que cuando Cristo venga, todos serán resucitados, todos serán juzgados, todos irán a su destino eterno y la tierra será quemada.
[1] Todd Strandberg and Terry James, Are you rapture ready? 53
Enseñanzas Básicas de Nuestra Fe – Estudios por el profesor Delmar IntVeld
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