Te escribo esto a ti, “cristiano”, porque puede que no seas verdaderamente salvo. No importa cuán devoto seas – ¿has examinado tu fe últimamente? Te escribo esto a ti, “buscador”, porque puede que estés al borde de confiar en Él para siempre.
La salvación es cuestión de Dios
La salvación viene de Jesús, no de ningún otro lugar ni de nadie más: no de la religión, no de alguien que se hace llamar profeta, no de ningún líder de iglesia, no de tratar de ser lo suficientemente bueno para Dios, no de ningún esfuerzo o gran cosa que puedas hacer…

