La salvación no requiere ser inteligente, ni saberlo todo, ni hacerlo todo bien. El ladrón de la cruz se salvó en ese mismo instante, mientras colgaba allí agonizando. Pero si analizamos lo que el ladrón reconoció… lo hizo bien, y Jesús lo salvó en ese mismo instante. Sin embargo, otros se alejaron de Él sin alcanzar la salvación. Entonces, ¿qué pasa con eso? ¿Qué exige Jesús?
El dedo de Dios
Jesús dijo: “…expulso a los demonios por el poder de Dios…”. Por Su dedo meñique Jesús fue capaz de tener autoridad sobre los demonios y echarlos fuera del hombre poseído. Estaba afirmando ser Dios. Su dedo era “el dedo de Dios”.

