1 Por lo tanto,
ya no hay
condenación
para los que
pertenecen a Cristo Jesús…
37 Claro que no,
a pesar de todas estas cosas,
nuestra victoria es absoluta
por medio de Cristo, quien nos amó.
38 Y
estoy convencido
de que nada podrá jamás
separarnos del amor de Dios.
Ni la muerte ni la vida,
ni ángeles ni demonios,
ni nuestros temores de hoy
ni nuestras preocupaciones de mañana.
Ni siquiera los poderes del infierno
pueden separarnos del amor de Dios.
39 Ningún poder en las alturas ni en las profundidades,
de hecho, nada en toda la creación
podrá jamás
separarnos del
amor de Dios,
que está revelado en Cristo Jesús
nuestro Señor.
Basado en el artículo Romans 8:1,37-39
publicado en inglés: 29 de septiembre de 2016.g
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