La clasificación en la Biblia hebrea «Los Profetas Posteriores»
Introducción al Antiguo Testamento
Estudios por el profesor Delmar IntVeld
Guia de estudio
- Abdias
- Jonás
- Amos
- Oseas
- Isaías
- Miqueas
- Nahúm
- Sofonías
- Jeremías
- Habacuc
- Daniel
- Ezequiel
- Hageo
- zacarias
- Malaquias
Un profeta es alguien llamado por Dios para comunicar la Palabra de Dios. Representa a Dios como la misma boca de Dios. La palabra comunicada podía incluir el futuro, pero no necesariamente, así que hay dos partes:
(1) Hablar en nombre de (proclamar).
(2) Hablar de antemano (predecir).
Ellos daban sus mensajes para la situación actual de su tiempo. Sus mensajes siempre toman en cuenta el propósito de Dios que no es solamente vivir para hoy. Sus mensajes tocaron el futuro de ellos, el castigo o la bendición, según su forma de seguir a Dios; y algunos mensajes tocaron el futuro de la venida del Mesías y la bendición bajo su reino.
Los Profetas Anteriores son más históricos, pero contienen algunas profecías. Los Profetas Posteriores son más proféticos con menos historia y contienen más del mensaje proclamado por los profetas.
Durante el tiempo de la monarquía, los profetas actuaron como consejeros del rey. Empezando con el siglo VIII, los profetas hablaron más a la gente y a la nación. Es también el período cuando se escribieron sus profecías. No hay muchos mensajes de ellos escritos antes de este tiempo.
Abdías
Abdías es el libro más breve del Antiguo Testamento. No hay un acuerdo en cuanto a la fecha del libro. Algunos eruditos ponen la fecha del año 845 a.C., citando II Reyes 8:20-22 cuando en el tiempo del rey Jorán, los edomitas se sublevaron contra Judá.
Otros ponen la fecha alrededor de 586 a.C., cuando Jerusalén fue destruida y los babilonios llevaron la gente al cautiverio. Abdías 11 dice: «En el día que te mantuviste aparte, en el día que extranjeros llevaron su ejército cautivo, cuando extraños entraron por su puerta y sobre Jerusalén echaron suerte, tú eras como uno de ellos». Los edomitas no fueron a ayudar a Judá en su tiempo de necesidad.
La profecía es contra Edom. Serán juzgados por su pecado. El remanente santo de Israel reinará sobre Edom.
Jonás
La fecha tradicionalmente aceptada para el libro de Joel es el tiempo del reinado de Joás (835-796 a.C.), rey de Judá. Su nombre significa «Jehová es Dios». Joel utiliza la ocasión de la plaga de langostas para dar su mensaje. Como las langostas comieron todo, dejando todo pelado, así «el día del SEÑOR» se aproximaba, «Vendrá como devastación de parte del Todopoderoso».
Joel da una exhortación al arrepentimiento porque Dios es bondadoso y compasivo y tal vez reconsidere y cambie de parecer y deje tras de sí una bendición. Dios dará bendiciones más grandes que se puede esperar un arrepentido.
Después de esto, derramaré mi Espíritu sobre todo el género humano (Joel 2:28)… Gracias a Dios, tenemos la explicación de esta profecía en Hechos 2:17-21. Pedro, inspirado por el Espíritu Santo, dijo que el cumplimiento de la profecía de Joel es lo que vieron el día de Pentecostés. Todas las clases de personas serían bendecidas.
Los enemigos de Judá serán juzgados y Jerusalén será bendecida.
Jonás
Aunque haya discusiones acerca de cómo debe ser interpretado el libro, como historia, como una parábola o una alegoría; lo más probable es que sea una narración histórica. Jonás era un profeta, hijo de Amitay, de Gat Jefer y profetizó a Jeroboán II, rey de Israel, que Dios restablecería las fronteras de Israel. Así que esto le dataría entre 825-784 a.C. (II Reyes 14:25).
El mensaje del libro de Jonás es misionero. Dios le mandó a predicar un mensaje de juicio a la gran ciudad de Nínive de Asiria. Jonás sabía que Dios demuestra compasión a los que se arrepienten y prefería que ellos fueran castigados. Ellos eran los enemigos del pueblo de Dios. Jonás tuvo su prejuicio contra ellos.
El libro enseña que Dios desea la salvación de los gentiles. Jonás huyó del SEÑOR en dirección opuesta a Nínive. Abordó un barco y Dios utilizó una tormenta y un gran pez para ponerle de nuevo en tierra firme. Recibió otro mandato de ir a Nínive y fue a predicarles y el resultado fue que se arrepintieron como él había pensado y Dios tuvo compasión de ellos y no los destruyó.
Jonás se enojó con Dios y se sentó a esperar que pasara a la ciudad. Dios proveyó una planta para la protección del sol y luego quitó la planta. Jonás quiso morir, pero Dios le enseñó una lección por medio de la planta, que la vida de la gente, incluyendo a los muchos niños, tiene mucho valor.
El mensaje del libro es la misma experiencia del profeta. Su corazón no estaba bien con Dios hasta aprender el valor de toda persona perdida que Dios quiere salvar.
Amós
Amós era pastor de ovejas en Tecoa, aproximadamente diez millas al sur de Jerusalén y cultivador de sicómoros. No era profeta o de una escuela de profetas cuando fue llamado. Aunque Amós era de Judá, fue llamado a profetizar al reino del sur, cuando Jeroboán era rey de Israel durante cuarenta años. La fecha de Amós se considera como 760 a.C. Su nombre significa «portador de cargas».
Análisis del contenido del libro
I. Capítulos 1-2, una serie de ocho juicios formales sobre Israel y sus vecinos.
Así que ocho veces se lee: «Así ha dicho Jehová: Por tres pecados y por el cuarto, no revocaré su castigo».
-
- Damasco, por trillar a los de Galaad (Amós 1:3-5).
- Gaza, por llevar cautivos a Edom (Amós 1:6-8).
- Tiro, también por llevar cautivos a Edom (Amós 1:9-10).
- Edom, por perseguir a sus hermanos israelitas (Amós 1:11-12).
- Amón, por ser cruel a Galaad (Amós 1:13-15).
- Moab, por quemar los huesos del rey de Edom hasta convertirlos en ceniza (Amós 2:1-3).
- Judá, por rechazar las enseñanzas del Señor (Amós 2:4-5).
- Israel, por vender al inocente por dinero, y al pobre por un par de sandalias (Amós 2:6-16).
La serie completa enseña los principios básicos de la sociología bíblica:
-
- Dios es soberano sobre todas las naciones.
- El pecado de inhumanidad.
- La responsabilidad moral de toda la humanidad.
Amós era el primer profeta en predicar sobre la moralidad internacional.
II. Capítulos 3-6, tres discursos con amenazas de la destrucción.
Cada uno comienza con: «Oíd esta palabra» (Amós 3:1; 4:1; 5:1).
1. Capítulo 3. Dios escogió a Israel, pero es condicional (Amós 3:2).
Dios puede castigarles porque no han cumplido con sus responsabilidades hacia él.
« ¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo»? (Amós 3:3). Dios e Israel no pueden andar juntos porque no andan de acuerdo al pacto con Dios.
Las demás preguntas requieren una respuesta negativa. La destrucción vendrá.
2. Capítulo 4. Una advertencia contra las mujeres de Samaria, quienes a pesar de muchas admoniciones: «Oprimen a los pobres y maltratan a los necesitados, que ordenan a sus maridos traerles vino para beber» (Amós 4:1).
a. Hambre «Pasarán hambre», «no se volvieron a mí» (Amós 4:6)
b. Falta de lluvia «les faltará lluvia» «No se volvieron a mí» (Amós 4:7, 8).
c. Vientos calurosos y con plagas «azoté con vientos calurosos y con plagas». «No se volvieron a mí» (Amós 4:9).
d. Plagas y espada «les mandé una plaga» «No se volvieron a mí» (Amós 4:10).
e. Catástrofe «los destruí con una catástrofe» «No volvieron a mí» (Amós 4:11).
El profeta grita: «¡Prepárate para encontrarte con tu Dios»! (Amós 4:12).
3. Capítulos 5-6. Una elegía sobre la nación, cuya recuperación no es posible. (Elegía = cierta composición poética del género lírico y de asunto triste). Porque ellos:
a. Menosprecian la justicia: «Convierten la justicia en amargura» (Amós 5:7).
b. «Odian el defensor de la justicia» (Amós 5:10).
c. No tomen en serio el día de juicio « ¡Ansían que llegue el día del SEÑOR»! (Amós 5:18). Es que no se dan cuenta de que sería un día malo para ellos, porque no andan bien con Dios.
d. Que ha hecho de la religión solamente un rito «Odio y desprecio las fiestas religiosas que ustedes celebran» (Amós 5:21). Es que no tienen fe; tienen ritos formales.
e. No escuchan la invitación divina de buscar al Señor y vivir «acuden a mí, y vivirán» «busquen el bien y no el mal, y vivirán» (Amós 5:4, 6, 24).
Por eso el profeta pronuncia un doble castigo sobre Israel; entrarán en la cautividad y sus palacios serán destruidos (Amós 6:7, 8, 11).
III. Capítulos 7-9 Una serie de 5 visiones, interrumpida por el sacerdote de Betel (Amós 7:10-17), y se termina con un epílogo de esperanza y consuelo (Amós 9:7-15).
- La visión de las langostas (Amós 7:1-3).
- La visión del fuego (Amós 7:4-6).
- La visión de la plomada (Amós 7:7-9).
- La visión de la cesta de fruta madura (Amós 8:1-14).
- La visión del juicio de Dios (Amós 9:1-6).
El libro concluye con una promesa de restauración.
IV. El valor permanente de su mensaje.
- Amós vindica la personalidad moral de Dios, con énfasis en la naturaleza divina como justicia absoluta.
- Amós enseñó que a pesar de mucha adoración, si no es sincero, es un insulto a Dios (Amós 5:21, 23).
- Enseñó que debe existir justicia social entre los hombres (Amós 5:24).
- Otra enseñanza de Amós es que con privilegio viene responsabilidad (Amós 3:2).
- Otra es el significado y propósito de las calamidades (Amós 4:6). Compare Lucas 13:1-5.
- Otra es que la advertencia nunca es anticuada.
- Otra más es la necesidad de convicción personal del profeta (Amós 7:14, 15).
- Finalmente, el libro de Amós tiene un valor especial histórico, siendo el más antiguo de los escritos proféticos.
V. Algunos versículos de interés especial.
Amos 3:3, 7; 5:25; 6:1; 9:12, 13.
Oseas
Oseas era un contemporáneo de Amós en el reino del norte y un contemporáneo de Isaías, Miqueas y Abdías en el reino del sur, profetizando por más de treinta años. Su libro data alrededor de 750-725 a.C. Su nombre significa «salvación».
El propósito.
Dios mandó a Oseas para ministrar a las diez tribus apóstatas del norte. Tenía que revelar el amor de Dios a una nación pecaminosa y rebelde que pronto sería castigada. Él mismo es un símbolo de la nación. Su esposa infiel es el símbolo del adulterio espiritual de la nación.
El análisis.
I. 1:1 – 3:5 Las relaciones de Dios con su pueblo.
Un mandato duro: «Ve tú y toma por mujer a una prostituta, y ten hijos con ella» (Oseas 1:2).
Unos estudiantes creen que hay que entender esto literalmente.
Otros creen que el mensaje fue revelado al profeta y su significado es simbólico. Creen que nadie hubiera escuchado a su mensaje si fuera culpable de tener una mujer prostituta, como hoy día nadie acepta que un pastor sea inmoral.
También hubiera demorado mucho esperar el nacimiento de cada hijo para continuar con el mensaje. El nombre de cada hijo tenía un significado. Lo que él anunció en el tiempo del casamiento puede haber olvidado antes de nacer el hijo.
Aunque nosotros no podemos saber si era su vida o un símbolo, no afecta la enseñanza. Dios sabe lo que hace; quiso enseñar a esa nación corrupta y lo hizo por Oseas.
II. 4:1 – 14:10 Varios discursos del profeta.
Capítulos 4-8 enfatizan la culpa del reinado pecaminoso.
Oseas 9 – 11:11 enfatizan el castigo que esperaba Israel.
Oseas 11:12 – 14:10 continúa estos pensamientos y señala las bendiciones futuras que la nación arrepentida esperaba.
Isaías
La profecía de Isaías es más inspiradora que todos los demás libros proféticos. Contiene profecías Mesiánicas ricas y claras. Conviene leerlo varias veces hasta absorber su importante mensaje.
Bosquejo
I. Isaías 1:1 – 12:6 Profecías concernientes a Judá y Jerusalén.
(1) 1:1-31 Judá, una nación pecadora.
(2) 2:1-4:6 El reino del Mesías y juicios sobre las naciones.
(3) 5:1-30 Las iniquidades reinantes de Judá.
(4) 6:1.13 La visión del Señor que tuvo Isaías.
(5) 7:1-12:6 Profecías pronunciadas durante el reinado de Acaz.
II. Isaías 13:1 – 23:8 Profecías de juicio sobre las naciones.
(1) 13:1-14:32 Profecía de la caída de Babilonia.
(2) 15:1-16:14 Profecía contra Moab.
(3) 17:1-14 Profecía contra Damasco.
(4) 18:1-7 Profecía contra Etiopía.
(5) 19:1-25 Profecía contra Egipto.
(6) 20:1-6 Asiria conquistará a Egipto y Etiopía.
(7) 21:1-17 Profecía contra Babilonia, Edom y Dedán.
(8) 22:1-25 Profecía acerca de Jerusalén.
(9) 23:1-18 Profecía contra Tiro y Sidón.
III. Isaías 24:1 – 17:13, El juicio sobre toda la tierra.
III. Isaías 28:1 – 35:10, Advertencias proféticas.
(1) 28:1-33:24 Discursos principalmente acerca de la relación entre Judá y Asiria.
(2) 34:1-35:10 El contraste del futuro de Edom y de Israel.
IV. Isaías 36:1 – 39:8, Un apéndice histórico.
Esta sección sirve como apéndice histórico a los capítulos 1-35 y también como un puente para conectar estos capítulos con la última parte del libro. La primera parte de la profecía está en el período de los asirios; la última parte de la profecía está en el período del exilio babilónico.
V. Isaías 40:1 – 66:24, La existencia y el destino de la iglesia de Dios.
(1) 40: Una promesa general de bendición y consolación.
(2) 41: Dios promete la liberación de Israel.
(3) 42: El siervo del Señor aparece como el Salvador de la humanidad.
(4) 43: El Señor es el único Salvador.
(5) 44: Dios es fiel; ídolos no son nada.
(6) 45: El Señor confía una misión a Ciro.
(7) 46: Los ídolos de Babilonia caen.
(8) 47: Juicio de Dios sobre Babilonia.
(9) 48: El Señor anuncia cosas nuevas.
(10) 49: El siervo del Señor, luz de las naciones.
(11) 50: Confianza del siervo del Señor en medio del sufrimiento
(12) 51: Palabras de consuelo a Jerusalén.
(13) 52: Anuncio de liberación a Jerusalén.
(14) 53: Sufrimientos y triunfo del siervo del Señor.
(15) 54: La gloria futura del pueblo de Dios.
(16) 55: Ofrecimiento generoso del Señor.
(17) 56: La justicia de Dios será revelada.
(18) 57: Contra los cultos idolátricos.
(19) 58: El verdadero ayuno.
(20) 59: Culpa y castigo de Israel.
(21) 60: La gloria de la nueva Jerusalén.
(22) 61: Anuncio de salvación a Israel.
(23) 62: Las naciones verán su salvación.
(24) 63: La destrucción de los enemigos de los malvados es la obra del Mesías.
(25) 64: Oración pidiendo misericordia.
(26) 65: Los rebeldes serán castigados.
(27) 66: Cielos nuevos y tierra nueva.
Isaías es un profeta grande por dos razones:
- Vivió en un tiempo importante de trastornos internacionales.
- Escribió lo que muchos consideran el libro más importante del Antiguo Testamento. Por esto es importante estudiarle a él dentro del contexto histórico en que vivía.
La amenaza de los asirios.
El capítulo uno dice que recibió su revelación durante los reinados de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías en Judá. Durante este tiempo Tiglat-pileser III subió al trono de Asiria y llegó a ser un imperio fuerte que conquistó el mundo entero. Al principio Israel se escapó por pagarle un tributo alto de $2,000,000. Luego muchos Israelitas fueron capturados y deportados.
Shalmanesar V le siguió a Tiglath-pileser III. Él sitió a Tiro por cinco años y al capital del Reino del Norte, Samaria, por tres años.
Al morir, su hermano Sargón II le siguió. En el primer año de su reinado capturó a Samaria y el reino del norte desapareció.
Senaquerib le siguió a Sargón II. El tomó 46 ciudades del reino del sur de Judá. Llevó 200,150 personas; sitió a Jerusalén; y le encerró a Ezequías en la ciudad «como un pájaro en una jaula».
Estos reyes de Asiria fueron contemporáneos a Isaías. Era un tiempo difícil para Israel porque el imperio de Asiria era una amenaza grande a la paz del mundo.
El escenario nacional.
El rey Uzías fue bueno y reinó 52 años. <<Los hechos de Uzías fueron rectos a los ojos del Señor>> (II Crónicas 26:3-4; II Reyes 14 y II Crónicas 26).
Jotam fue un buen rey y Ezequías fue un gran rey (II Crónicas 29:19). Abrió las puertas de la casa de Dios.
Acaz fue el rey más débil y más malo de los del Reinado del Sur (II Reyes 16:10, 11). Hizo un altar pagano como había visto en Damasco. Cerró el altar de Dios.
Manasés tuvo el reinado más largo y más apóstata de Judá.
Ninguna nación está fuerte cuando vacila de un extremo a otro durante la vida de un hombre.
Isaías fue llamado en el año, en que el rey Uzías murió, o sea aproximadamente 740 años antes de Cristo (Isaías 6:1).
El mensaje de Isaías.
La nación de Israel estaba llegando a su fin; el reino del norte ya no existía; los ejércitos de Asiria estaban acampados alrededor de Jerusalén; y 46 ciudades al sureste de Jerusalén fueron conquistadas. ¿Cuál fue el mensaje de Isaías en medio de estas circunstancias?
- Primeramente, era un mensaje de la soberanía de Dios. Dios está sobre su trono y reina sobre el mundo. El rey Uzías murió, pero Dios no estaba muerto. Estaba sobre su trono.
- Era un mensaje de la perversidad de la gente. Los primeros cinco capítulos hablan de esto y en el capítulo 6:9-10 dice que la gente no va a entender porque la mente será entorpecida. Era un ministerio difícil.
- El Dios soberano usa a los gentiles para castigar a Israel (capítulo 10, etc.).
- En el capítulo 40 encontramos un mensaje de la misericordia de Dios: «Consuelen, consuelen a mi pueblo».
Los capítulos 42, 49, 50, 53 hablan del sufrimiento del siervo del Señor. ¿Quién es este siervo? ¿Israel? Israel era el siervo de Dios. Pero parece que es una referencia a un representante de Israel. Cristo es el siervo que sufrió por nosotros para llevar nuestra culpa. - Era un mensaje de salvación.
El Dios soberano usó un rey pagano para destruir su pueblo; usó luego otro rey pagano, Ciro, de Persia, para traerlos de vuelta (Isaías 45:1).
Isaías habla de los días cuando un hijo nacería, quien sería, <<Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de Paz>> (Isaías 9:6-7). Será llamado «Emanuel» (Isaías 7:14).
El siervo sufre por el pueblo de Israel. Los capítulos 58-61 hablan de la gloria futura para ellos.
Miqueas
La profecía de Miqueas es semejante a la de Isaías, pero mucho más breve. Habla de la condenación de la gente de Judá por su pecado, pero también ve más allá a la restauración, el reino Mesiánico futuro con la salvación del SEÑOR. Profetizó en el tiempo de los reyes en el reino del sur en Judá, Jotam, Acaz y Ezequías. La fecha dada al libro es 735-700 a.C.
Miqueas profetizó en ambos Israel y Judá. Vio la caída de Israel en 722 a.C. y predijo lo mismo para Judá.
- Capítulos 1-3 hablan del juicio sobre Israel y Judá.
- Capítulos 4-5 hablan de la restauración Mesiánica. De Belén saldrá el que gobernará a Israel.
- Capítulos 6-7 son exhortaciones y la promesa de perdón. «¿Qué Dios hay como tú, que perdone la maldad y pase por alto el delito del remanente de su pueblo»? (Miqueas 7:18).
Miqueas predijo la destrucción de Samaria y se cumplió en 722 a.C. Predijo la destrucción de Jerusalén y se cumplió en 586 a.C. Predijo el cautiverio de Judá a Babilonia y se cumplió 605-536 a.C. Predijo el retorno del exilio en Babilonia y se cumplió en 536 a.C. Predijo el nacimiento del rey mesiánico en Belén y se cumplió en el nacimiento de Cristo. Predijo la paz universal que puede significar la paz espiritual o el cielo mismo que esperamos.
Nahúm
Este libro habla de la caída y destrucción de Nínive, el capitolio de Asiria. La descripción de los pecados de Nínive son vividas y llevan el propósito de dar consuelo al pueblo de Israel que se gozaría en la caída de su adversario. El nombre Nahúm significa «consolador», y comunica simbólicamente un mensaje de consolación al pueblo oprimido de Judá.
Se escribió el libro de Nahúm después de la caída de Tebas y antes de la caída de Ninive, entre 663-612 a.C. Era una época de maldad excepcional. Asubanipal jacta de sus atrocidades violentas y vergonzosas. Él explica: cómo arrancó cruelmente los labios y las extremidades de reyes, cómo forzó a tres reyes capturados de Elam, jalar su carro por las calles, cómo obligó a un príncipe a llevar atado a su cuello la cabeza de su rey decapitado, y cómo él y su reina festejaron en una huerta con la cabeza de un monarca caldeo, el monarca que Asubanipal había forzado a suicidarse por colgarse de un árbol.
Nahúm y sus compatriotas de Jerusalén estaban en las manos de un enemigo tiránico cruel sin poder hacer nada. La gente de Nínive era la raza más poderosa, sensual y diabólicamente atroz que haya existido en todo el mundo.
Nínive recibió un mensaje más de un siglo antes por el profeta Jonás. El arrepentimiento de aquel tiempo no duró. Ahora Dios les castigará por todo su maldad. Predice la caída y el juicio de Nínive.
Sofonías
Se conoce el profeta Sofonías como el profeta del «día de la ira del SEÑOR», pero también él enfatiza, el día de la salvación mundial. Él profetiza contra Judá por su pecado, luego habla de la promesa de un Sión unido en el cual Dios morará y se regocijará.
Sofonías data del reinado de Josías, rey de Judá, 630 a.C. Josías era un rey bueno, pero Manasés, el rey anterior, era muy malo. El pueblo de Judá había dejado a Dios para seguir a los ídolos de las naciones paganas.
- 1:1 – 2:3 El día del SEÑOR. Dios arrasará por completo todas las cosas.
- 2:4-15 Profecías contra las naciones paganas.
- 3:1-20 ¡Ay de Jerusalén anunciado! La salvación del remanente de Israel anunciada.
Jehová es el Dios del universo, un Dios de justicia y santidad, quien espera de sus adoradores una vida de acuerdo a su voluntad. Israel es su pueblo escogido, pero por causa de su rebeldía deben sufrir un castigo severo. Un remanente puede escapar y ser exaltado entre las naciones.
Contiene pasajes mesiánicos. La naturaleza espiritual del reino de Dios (Sofonías 3:14-20) es la profecía apocalíptica más temprana del Antiguo Testamento. Hay dos promesas hermosas.
- « El SEÑOR, rey de Israel, está en medio de ti»” (Sofonías 3:15, 17).
- « Daré a ustedes fama y renombre entre todos los pueblos de la tierra» (Sofonías 3:20).
Jeremías
- Jeremías es uno de los profetas mayores. Algunos le consideran el hombre más parecido a Cristo.
- Es conocido como «el profeta de llanto».
- Fue llamado por Dios cuando tenía aproximadamente veinte años de edad. «Antes de darte la vida, ya te había yo escogido; antes de que nacieras, ya te había yo apartado; te había destinado a ser profeta de las naciones» (Jeremías 1:5).
- No tuvo las experiencias de muchos jóvenes de su edad. «Yo he evitado juntarme con los que sólo piensan en divertirse; desde que tú te apoderaste de mí he llevado una vida solitaria, pues me llenaste de tu ira» (Jeremías 15:17).
- Fue prohibido casarse. «No te cases ni tengas hijos en este país» (Jeremías 16:1-4).
- Jeremías vivía en los días de mayor avivamiento que Israel había conocido.
Su mensaje, sin embargo, no era de gozo sino de tristeza y condenación. No era un mensaje que él quería dar sino uno que el SEÑOR le dio.
«Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude» (Jeremías 20:7-11, v. 9). No quiso ser responsable por tal mensaje; a veces se quejó; al leer su mensaje hay que distinguir entre el mensaje dado por Dios y sus quejas (Jeremías 15:19-20).
Fue solamente después de muchos años que su mensaje fue escrito. <<Toma un rollo de escribir, y escribe en él todo lo que te he dicho acerca de Israel, de Judá y de las demás naciones, desde que comencé a hablarte en tiempos de Josías hasta ahora>> (Jeremías 36:2).
- Jeremías vio el cautiverio que sucedió cuando el rey Nabucodonosor de Babilonia invadió Jerusalén y la sitió (Jeremías 39:1).
Él mismo quedó en Jerusalén con ciertos privilegios porque había predicado que era la voluntad de Dios que la gente fuera llevada al cautiverio (Jeremías 39:11-14).
- El profeta Hananías dio una profecía falsa que no se cumplió y él mismo murió dentro de siete meses (Jeremías 28).
- Dios dijo que no iban a regresar por setenta años del destierro (Jeremías 29:4-10). Jeremías tenía fe y compró un terreno para sepultar a los que regresarían del destierro.
- Las profecías de Jeremías eran mayormente durante el tiempo de Josías y Sedequías (II Reyes 22-24).
Descubrieron el libro de la ley de Moisés que estaba perdido (II Reyes 22:1-13).
Josías consultó a la profetisa Hulda acerca del problema de no haber guardado la ley. Ella dijo que iban a ser castigados, pero no durante el tiempo de su vida (II Reyes 22:14-20).
Josías hizo reformas (II Reyes 23:1-25).
Las fuerzas de Egipto y las fuerzas de Asiria se debilitaron peleando entre sí; esto dio posibilidad a las fuerzas de Babilonia de ser los vencedores.
- El mensaje de Jeremías era de denunciación.
En el capítulo 7 él declara que Dios quiere la obediencia (Jeremías 7:21-25). Dios no quiere formalidad.
Jeremías enseñó que Dios quiere adoración del corazón.«Lava tu corazón de maldad, oh Jerusalén, para que seas salvo» (Jeremías 4:14). «Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá»? (Jeremías 17:9).
Habló del nuevo pacto: «El SEÑOR afirma: Vendrá un día en que haré un nuevo pacto con Israel y con Juda. Este pacto no será como el que hice con sus antepasados, cuando los tomé de la mano para sacarlos de Egipto; porque ellos no cumplieron mi pacto, a pesar de que yo era su dueño. Yo, el SEÑOR, lo firmo. Este será el pacto que haré con Israel en aquel tiempo: Pondré mi ley en su corazón y la escribiré en su mente. Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. Yo, el SEÑOR, lo afirmo» (Jeremías 31:31-33).
Además de la tristeza y condenación, su mensaje era uno de esperanza y restauración cuando Dios transformaría su religión externa a algo genuino de corazón.
- Un día Cristo les preguntó a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre»? Ellos dijeron: «algunos dicen, … Jeremías» (Mateo 16:13-14).
Jeremías tuvo algunas cualidades de Cristo. Se sintió el pecado del pueblo. Lloró. Pero Jeremías tuvo palabras de venganza por sus enemigos (Jeremías 11:20; 15:15).
Cristo pidió perdón por sus enemigos. «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen» (Lucas 23:34).
Habacuc
Se escribió entre 609-598 a.C., antes de la invasión por los babilonios y la caída de Jerusalén.
Habacuc tenía una duda que se convirtió en fe. No podía comprender por qué los justos sufrieron y de que Dios no había juzgado la maldad de Judá. Hizo una queja a Dios y él le respondió que los babilonios serían usados para castigar a los malos del pueblo de Judá.
Habacuc no podía entender por qué Dios dejaría a una nación más pecadora que Judá hacer esto sin castigar a esa nación. Habacuc dijo: «Me mantendré alerta, me apostaré en los terraplenes; estaré pendiente de lo que me diga, de su respuesta a mi reclamo».
Dios le contestó que los babilonios serían castigados luego por su propio pecado. Le dijo: «El justo vivirá por su fe» (Habacuc 2:4). «Porque así como las aguas cubren los mares, así también se llenará la tierra del conocimiento de la gloria del SEÑOR» (Habacuc 2:14). Los babilonios no triunfarían.
Vemos la fe de Habacuc expresada en su oración: «Pero yo espero con paciencia el día en que la calamidad vendrá sobre la nación que nos invade. Aunque la higuera no dé renuevos, ni haya fruto en las vides; aunque falle la cosecha del olivo, y los campos no produzcan alimentos; aunque en el aprisco no haya ovejas, ni ganado alguno en los establos; aun así, yo me regocijaré en el SEÑOR, ¡me alegraré en Dios, mi libertador!» (Habacuc 3:16-18).
Habacuc, como Job, responde a Dios orando y afirmando su fe en la voluntad de Dios.
El libro enseña que la maldad es autodestructiva y que la fe es la condición de la vida. Los babilonios, sin fe, están condenados; los que tengan fe vivirán.
Daniel
Probablemente escrito entre 605-534 a.C., cuando Daniel vivía en Babilonia.
El sueño de un rey – una profecía mesiánica (Daniel 2:1-49).
1. Vamos a pensar en las profecías mesiánicas.
Una profecía mesiánica tiene que ver con la obra del Mesías. El Mesías significa «ungido de Dios». El ungido es Jesucristo.
La primera profecía mesiánica es: «Haré que tú y la mujer sean enemigos, lo mismo que tu descendencia y su descendencia. Su descendencia te aplastará la cabeza, y tú le morderás el talón » (Génesis 3:15).
La descendencia de la mujer dará un golpe a Satanás, un golpe fatal. Aprendemos que la salvación viene de Dios; que la semilla o descendencia vendrá en el futuro; que el agente es el SEÑOR mismo y a la vez un agente humano.
2. Poco a poco Dios revela su plan en cuanto al Mesías.
Llama la nación de Israel y forma la nación y la nación recibe la tierra prometida. Dios les preparó para ver la necesidad de tener el rey mesiánico para demostrarles la necesidad de ellos de tener un rey para gobernarlos.
Les preparó más por demostrarles qué tipo de rey hacía falta. Lo hizo por darles un rey que no era bueno. Saúl no obedeció a Dios; no le era fiel.
Dios permitió que fueran llevados cautivos al destierro. Así les demostró la justicia perfecta de Dios.
3. Daniel vivió en el tiempo del destierro.
Daniel no era profeta. Era un hombre del estado que sirvió al rey Nabucodonosor. Pero tenía el don de profetizar y fue usado por Dios para dar una profecía mesiánica.
El pueblo de Israel estaba en el destierro lejos de su país, bajo el poder de gobernantes paganos. Daniel trató de animar a la nación de que Dios es fiel a sus promesas.
Vamos a ver el capítulo dos, una de las profecías mesiánicas que recibimos a través de un sueño del rey Nabucodonosor.
I. La visión de una gran imagen.
1. El rey Nabucodonosor tuvo la visión en el año 603 a.C.
Los sabios, magos, adivinos y hechiceros no podían interpretarle su sueño. Daniel podía, pero no por su propia sabiduría. «Hay un Dios en el cielo que revela los misterios, y él ha hecho saber a Su Majestad lo que va a pasar en el futuro» (Daniel 2:28).
2. La estatua muy grande representaba 4 reinos.
(1) La cabeza de oro puro: el reino BABILÓNICO, con el rey Nabucodonosor.
(2) El pecho y los brazos de plata: el reino MEDO-PERSA, con el rey Ciro el Grande 559 A.C.
(3) El vientre y los muslos de bronce: el reino GRIEGO, con el rey Alejandro el Grande
(4) Las piernas de hierro y una parte de los pies eran de hierro, y la otra parte de barro: el reino ROMANO.
Los cuatro reinos eran de origen humano, de duración temporal y de poder limitado. Cada uno cayó y dio paso al que venía. Entonces, la profecía se refiere al reino de Dios que iba a venir.
3. Daniel 2:44, 45
Daniel 2:44, 45 44 «En los días de estos reyes el Dios del cielo establecerá un reino que jamás será destruido ni entregado a otro pueblo, sino que permanecerá para siempre y hará pedazos a todos estos reinos. 45 Tal es el sentido del sueño donde la roca se desprendía de una montaña; roca que, sin la intervención de nadie, hizo añicos al hierro, al bronce, al barro, a la plata y al oro. El gran Dios le ha mostrado a Su Majestad lo que tendrá lugar en el futuro».
Los cuatro reinos seguían el uno al otro y están representados en la estatua como una sola cosa. Mientras que la estatua permanezca parada, viene el quinto reino. Era durante el cuarto reino, o sea, el reino de los romanos, que Jesucristo vino a establecer su reino.
Éste, es decir, el quinto reino es de origen divino, de duración eterna y de poder invencible.
Daniel 2:34-35 34 «De pronto, y mientras Su Majestad contemplaba la estatua, una roca que nadie desprendió vino y golpeó los pies de hierro y barro de la estatua, y los hizo pedazos. 35 Con ellos se hicieron añicos el hierro y el barro, junto con el bronce, la plata y el oro. La estatua se hizo polvo, como el que vuela en el verano cuando se trilla el trigo. El viento barrió con la estatua, y no quedó ni rastro de ella. En cambio, la roca que dio contra la estatua se convirtió en una montaña enorme que llevó toda la tierra».
La piedra que dio el golpe a la estatua se desprendió de un monte, sin que nadie la empujara, significa que era por el poder de Dios, no con mano de hombres. Este reino de Dios es más poderoso de todos los reinos de la estatua, aunque el último reino de hierro.
Este reino no es parte de la estatua. No está representado por un metal. La piedra que dio contra la estatua se convirtió en una gran montaña que ocupó la tierra. Es el reino eterno de Dios que no tiene fin.
4. Como cada reino tiene su rey, así también el quinto reino tiene un rey que es Cristo.
Así que, aquí tenemos una profecía 603 años antes de Cristo que fue cumplida en Jesucristo.
Fue dado en primer lugar para el rey Nabucodonosor. Fue dado para que Daniel animara a la gente en el destierro de que Dios tenía un plan seguro para la salvación del mundo.
La nación que llevó a los judíos al cautiverio no iba a permanecer. Un reino pasaría y seguirían otros hasta el tiempo en que Dios interviniera y estableciera un reino triunfante sobre todos los demás. Tendría un rey. La gente de Dios debía esperar con confianza.
Fue dado para nosotros. Vemos el Dios de la historia cumpliendo sus promesas. Nos inspira más fe en la fidelidad de Dios.
II. La visión de las cuatro bestias (Daniel 7:1-28).
1. Ahora vemos cuatro bestias que subían del mar. También representan cuatro reinos.
(1) Como león, y tenía alas de águila. El reino BABILÓNICO, con el rey Nabucodonosor.
Las alas de águila fueron arrancadas del león. Significa que no puede volar sobre la tierra para conquistarla. Se puso de pie como hombre. Fue dado un corazón humano. Significa que se porta en forma más humana.
(2) Como oso, con tres costillas en su boca entre los dientes. El reino MEDO-PERSA.
El oso fue alzado más de un lado que del otro. En Daniel 8:23 el reino de Media y de Persia se identifica con el carnero que tenía dos cuernos del versículo 3.
Un cuerno era más alto que el otro. Significa el carácter doble de esta bestia. Dos pies parados, dos pies levantados como para ir adelante, pero deteniéndose para comer lo que tenía en la boca.
(3) Como leopardo, con cuatro alas de ave en sus espaldas, y con cuatro cabezas. El reino
GRIEGO.
El leopardo simboliza la rapidez de sus conquistas y la universalidad de su territorio.
(4) Una bestia diferente de las demás. Tenía grandes dientes de hierro y tenía diez cuernos en la cabeza. El reino ROMANO.
Este reino que se refiere a los romanos, no se compara a ningún animal. Dice que <<era espantosa y terrible y en gran manera fuerte, tenía grandes dientes de hierro; todo lo devoraba y destrozaba, y pisoteaba las sobras>>. Simboliza poder para conquistar. Los diez cuernos son diez reyes (Daniel 7:24). Hay 3 etapas a este reino.
La segunda etapa comienza cuando los diez reyes suben al poder. En la historia no se ha podido identificar un tiempo de diez reyes. Es probablemente un número redondo. Pero se refiere a un grupo de reyes que han tenido su poder como saliendo del cuarto reino de los romanos, y son contemporáneos (todos a la vez).
La tercera etapa comienza con el cuerno pequeño que tenía ojos y una boca que hablaba… y luchaba contra el pueblo de Dios, y los vencía, hasta que llegó el Anciano de días… etc. (versículo 20-22).
2. En el versículo 9 empieza una escena de juicio.
Hay tronos puestos y un Anciano se sentó. Es Dios quien es el juez. En el versículo 13 <<vi que venía entre las nubes alguien parecido a un hijo de hombre>>. Es una clara referencia a Cristo. Cristo utilizó ese título más que cualquier otro.
Esto es una referencia a la segunda venida. El cuerno pequeño está destruido (v. 26), la bestia está echada al fuego. Todo esto suena como el libro de Apocalipsis, donde también está el juicio final y los malos están arrojados al lago de fuego.
3. El quinto reino es del Mesías.
«Pero después el reino será entregado al pueblo de Dios altísimo y será suyo por toda la eternidad» (Daniel 7:18).
»Y el reino, el poder y la gloria de todos los reinos de la tierra serán dados al pueblo del Dios altísimo. Su reino permanecerá para siempre, y todos los pueblos de la tierra le servirán y le obedecerán» (Daniel 7:27).
El pueblo de Dios no funda el reino, no establece el reino, sino que recibe el reino.
4. El poder del cuerno pequeño se refiere al Anticristo que aparece antes de la venida de Cristo (v. 26).
La consumación final. Todos los reinos entregados a los santos que entran en el reino eterno (v. 27).
III. El propósito de los setenta sietes (Capítulo 9).
1. El propósito incluye seis cosas, o resultados.
Tres son más o menos negativos:
(1)«Para poner fin a la rebelión» (v. 24), [To finish transgression].
(2) «Y al pecado>> [To put an end to sin]
(3) «Para obtener el perdón por la maldad», [To atone for wickedness].
Tres son positivos:
(1) »Para establecer la justicia para siempre», [to bring in everlasting righteousness]
(2) «Para que se cumplan la visión y la profecía», [To seal up vision and prophecy].
(3) «Y se consagre el Santísimo»[To anoint the most holy]
Los tres términos (rebelión, pecado y maldad) usados juntos representan los diferentes aspectos de la maldad que ha separado el hombre de Dios.
De poner fin al pecado y la maldad es hablar de la obra del Mesías que con su sacrificio vence el pecado.
Establecer justicia implica que no puede haber justicia si no viene de afuera.
Cumplir la visión y la profecía. Ya que Cristo vino, no es necesario tener más profecía.
Unir al Santísimo es una referencia plena y clara al Mesías. Así que en un solo versículo está una revelación que recibió Daniel que es una de las más grandes de la Biblia de la obra del Mesías en quitar el pecado y establecer la justicia por su obra.
Daniel 9:24-27 habla de un tiempo de «setenta sietes». No dice la duración de cada período de tiempo. El tiempo está dividido de nuevo en tres partes: siete sietes, sesenta y dos sietes, y un siete. Los siete sietes y sesenta y dos sietes nos llevan al tiempo de Cristo. La razón de esta división no se explica. El versículo 28 dice: <<Que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete sietes y sesenta y dos sietes>>.
Vea la hoja del gráfico de los setenta sietes
- Es probable que el primer período de siete sietes era desde la orden de Ciro de volver del destierro y reedificar la ciudad de Jerusalén hasta terminar la construcción con Esdras y Nehemías.
- El segundo período de sesenta y dos sietes era desde terminar la construcción de Jerusalén hasta la venida del Mesías.
- El último período de siete es cuando el Mesías hace su obra.
El versículo 27 dice: «A la mitad de siete hará cesar el sacrificio y la ofrenda».
También dice que «se quitará la vida al Mesías». La terminación de los sacrificios es un resultado de su muerte.
También habla en el mismo versículo de la destrucción de la ciudad y el santuario. Podemos estar seguros de esta interpretación porque Cristo cita esta profecía en Mateo 24:15. Cristo estaba hablando de la destrucción del templo y la ciudad. Sabemos que esto pasó en el año 70 d.C. El príncipe era Tito Vespasiana, que vino a destruir la ciudad y el santuario. Todo esto está contado por el historiador Josefo.
Dice también que el Mesías «confirmará el pacto con muchos». No dice que hará un pacto. El pacto Dios ya hizo. Es Cristo quien confirma el pacto que Dios hizo cuando dio su vida por nosotros.
No es posible decir en qué año comenzaron los setenta sietes ni en qué año terminó el período de tiempo. Pero «la salida de la orden» para restaurar la ciudad probablemente era el primer año del Rey Ciro y será entonces el comienzo del período.
El fin probablemente era con la destrucción de Jerusalén y el templo. Sabemos que los sacrificios de los judíos se terminaron por completo y nunca se volvieron a tener sacrificios.
El énfasis de la visión de Daniel no está en las fechas, sino en la obra del Mesías. El Mesías, Príncipe, dará su vida para poner fin al pacto antiguo de los sacrificios y nos conseguirá las bendiciones de la salvación mencionadas en el versículo 24.
Ezequiel
Ezequiel, un profeta del tiempo del exilio, profetizó al remanente en Judá y Babilonia, cuando Nabucodonosor gobernaba. Ezequiel fue llevado a Babilonia en 597 a.C. y comenzó su ministerio en 593 a.C. y terminó en 570 a.C.
Cuando comenzó su ministerio, la caída de Jerusalén era eminente. Su mensaje es uno de aliento, que Dios tomaría un remanente de su pueblo. Denunció el pecado y llamó a la gente al arrepentimiento aun antes de la caída. Hay un elemento mesiánico de su profecía. Dios tomaría del remanente un representante de la casa de David.
Los capítulos 1-3:21 tienen la llamada y comisión de Ezequiel.
Los capítulos 3:22-24:27 son profecías de la caída de Jerusalén.
Los capítulos 25-32 son juicios sobre las naciones.
Los capítulos 33-39 son profecías de restauración para Israel.
33 La función del profeta.
34 Autoridades pasados y futuros.
35 Los enemigos de Israel.
36 El nuevo pacto.
38, 39 El enemigo Gog.
Los capítulos 40-48 son profecías del pueblo de Dios.
40-43 El templo ideal restaurado.
44-46 La adoración.
47:1-12 El río.
47:13-48:35 La tierra y la ciudad.
La última parte es muy difícil y ha causado varias interpretaciones. Cada una de las interpretaciones tiene sus problemas. No pretendo tener las respuestas. No creo que la visión es de tomar literalmente. Yo no espero un cumplimiento literal a Israel en cuanto al templo y la adoración.
Apocalipsis 21 y 22 hablan de la nueva Jerusalén que baja del cielo. Hay dimensiones de la ciudad, hay un río de agua de vida, no hay un templo porque el Señor Dios Todopoderoso y el Cordero son su templo. Es un cuadro del estado eterno de la iglesia.
Ezequiel da dimensiones de la ciudad, habla de un río, habla de la presencia de Dios, «aquí habita el Señor». Para mí es también una descripción del estado eterno, usando palabras conocidas de los que vivían bajo el viejo pacto.
Hageo
Hageo escribió su profecía a los judíos del primer regreso del exilio cuando Zorobabel era gobernador en 520 a.C. El proyecto de reedificar el templo tuvo oposición y dejaron el trabajo. Después de 15 años de no tener adelanto en la construcción, Hageo dio su profecía para animar a la gente a dar prioridad a la casa de Dios. Hubo cuatro discursos:
- El primer discurso fue dado a los líderes concernientes a la actitud de la gente. Dieron prioridad a sus propias casas. Dios no les daba bendiciones porque el templo estaba todavía en ruinas. La obra comenzó 24 días después de su discurso.
- El segundo discurso fue dado porque la gente estaba desanimada. El templo no era tan hermoso como el que había hecho Salomón. Dios prometió estar con ellos y que tendrían bendiciones más grandes. «El esplendor de esta segunda casa será mayor que el de la primera —dice el SEÑOR Todopoderoso—, y en este lugar concederé la “paz”, afirma el SEÑOR Todopoderoso» (Hageo 2:9). Materialmente, el esplendor era menos, pero espiritualmente, sería más grande. Es claramente una referencia mesiánica.
- El tercer discurso explica que no recibieron la bendición de Dios porque estaban inmundas por la actitud mala previa, pero a partir de hoy les bendeciría.
- El cuarto discurso es un mensaje de consuelo. Dios estremecerá los cielos y la tierra. Dios cumplirá sus promesas a la línea escogida. Zorobabel representa esa línea. Esta profecía dio esperanza al pueblo de la promesa del Mesías.
Zacarías
La profecía de Zacarías data al mismo tiempo que Hageo, 520 a.C., después del exilio y cuando Zorobabel era el gobernador.
El tema del libro es: «Vuélvanse a mí, y yo me volveré a ustedes». Hay nueve visiones nocturnas:
(1) Visión de un hombre montado en un caballo alazán (Zacarías 1:7-17).
(2) Visión de cuatro cuernos y cuatro herreros (Zacarías 1:18-21).
(3) Visión de un hombre con el cordel de medir (Zacarías 2:1-13).
(4) Visión de Josué, el sumo sacerdote y de Satanás (Zacarías 3:1-10).
(5) Visión del candelabro de oro y los dos olivos (Zacarías 4:1-14).
(6) Visión del rollo que volaba (Zacarías 5:1-4).
(7) Visión de la mujer en un recipiente (Zacarías 5:5-11).
(8) Los cuatro carros que representan los cuatro espíritus del cielo (Zacarías 6:1-8).
(9) La corona para Josué que representa el «Renuevo», es decir, el Mesías (Zacarías 6:9-15).
Luego está la sección que trata la cuestión del ayuno (Zacarías 7:1-8:23). Entonces en la última parte, se trata de las potencias mundiales y el reino de Dios. El Mesías vendrá y librará a Sión, y triunfará sobre las naciones (Zacarías 9:1-10:12). Los dos pastores (Zacarías 11:1-17). Un cuadro de Israel volviéndose al SEÑOR (Zacarías 12:1-13:6). Un juicio para purificar a Israel y la gloria futura de Jerusalén (Zacarías 13:7-14:21).
La profecía de Zacarías es bastante difícil y ha sido el motivo de una variedad de interpretaciones. Debemos tener mucho cuidado de no enseñar como verdad lo que solamente especulamos. Gracias a Dios que algunas partes citadas en el Nuevo Testamento nos ayudan a tener seguridad de que el libro trata de cosas mesiánicas. Ejemplos:
Zacarías 9:9 Mateo 21:4-5 El rey montado en un burro – Domingo de Ramos
Zacarías 13:7 Mateo 26:31 Herir al pastor, y dispersarse las ovejas del rebaño.
Zacarías 11:12-13 Mateo 27:9-10 Las treinta monedas de plata, el precio que el pueblo de Israel le había fijado.
Malaquías
Su profecía data de alrededor de 430 a.C. Es la última profecía del Antiguo Testamento. Malaquías era un contemporáneo de Esdras y Nehemías. Hubo nuevo fervor cuando reconstruyeron el templo, pero luego se veían otra vez laxitud y abusos. Malaquías se dirigió a estos abusos y pecados. Los capítulos uno y dos describen el pecado y la apostasía de Israel y los capítulos tres y cuatro señalan el juicio de venir sobre los pecadores y las bendiciones reservadas para los que se arrepientan.
Israel no se mostraba el honor a Dios que él merece. Los sacerdotes eran negligentes en sus deberes litúrgicos, culpables de dar una instrucción equivocada de la ley y causaron a muchos de tropezar. La gente también era infiel. Entraron en matrimonios mixtos que fueron prohibidos, tuvieron divorcios, y no dieron sus diezmos.
El día del Señor viene: «Todos los soberbios y todos los malvados serán como paja». Les exhorta a ser fieles a la ley de Moisés. Dice que mandará el profeta Elías antes del día del Señor. <<El hará que los padres se reconcilien con sus hijos y los hijos con sus padres, y así no vendré a herir con destrucción total>>. Mateo 11:10-14 nos enseña que la profecía se refería a Juan el Bautista.
Deja un comentario