Cuando ustedes siguen los deseos de la naturaleza pecaminosa,
los resultados son más que claros:
inmoralidad sexual, impureza,
pasiones sensuales (la irresponsabilidad total, falta de dominio propio),
idolatría, hechicería,
hostilidad, peleas, celos,
arrebatos de furia, ambición egoísta, discordias,
divisiones [que promueven herejías],
envidia, borracheras, fiestas desenfrenadas
y otros pecados parecidos.
Permítanme repetirles lo que les dije antes:
cualquiera que lleve esa clase de vida
no heredará el reino de Dios.
Basado en el artículo Works of the flesh
publicado en inglés: 20 de agosto de 2020.
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