
¿Cómo te conocen? ¿Te conocen por tu odio hacia algo? ¿O te conocen por tu amor? ¿Las personas que te ven, ven amor o ven odio? ¿Negatividad, dureza, condena, o aceptación, calidez, paz? Si Jesús viviera contigo, ¿los visitantes verían alguna diferencia al compararte con Él?
¿Sonríes, por dentro y por fuera, dondequiera que vas? ¿O piensas lo peor de todos y de todo, estás nervioso, irascible?
La Biblia dice que los que están fuera de la Iglesia sabrán que somos cristianos por lo mucho que nos amamos unos a otros. Recuerda la canción: “… y sabrán que somos cristianos por nuestro amor, por nuestro amor…”.
En lugar de vivir con el ejemplo, en lugar de vivir un estilo de vida bíblico de perdón y amor, muchos de nosotros nos hemos conformado al mundo. Nuestra sociedad del “yo primero”, nuestra mentalidad de víctimas, nuestro sistema legal litigioso, nuestras exigencias de derechos, nuestra inquietud por vengarnos… es donde se encuentra el mundo secular. ¡Pero lo veo en mí y en otros cristianos y en el púlpito!
¿Dónde está el amor? Cuando te veo caminando por la calle, ¿mis pensamientos son amorosos? ¿O mi actitud es nerviosa, irritada, apresurada, cautelosa, condescendiente u odiosa? ¿Te juzgo y te condeno?
¿Recuerdas alguna vez en la que Jesús fuera duro, irritado, conflictivo u odioso? No. ¡Porque nunca lo fue! ¡Y yo tampoco tengo excusa para serlo! De verdad.
En primer lugar, seré amoroso, indulgente, paciente y amable… siempre. Al igual que Jesús, adoptaré una actitud de “… tampoco yo te condeno…”.
Basado en el artículo Are You Known By Your Love?,
publicado en inglés: 17 de abril de 2014.
PARA SABER MÁS:
La misión del cristiano de amar todos los días (publicado en inglés: The Christian’s mission of love every day).
Envuelto en amor desinteresado
Hacer un acto de amor cada vez
Deja un comentario