
“Pensabas que era igual a ti”. – Salmo 50: versículo 21
Todo parece estar bien. A Dios debe de parecerle bien tal y como soy y todo lo que hago. Quizá haya algunas cosas que no estén bien, pero Dios “se lo tomará con calma”, así como yo hago con las cosas que no me gustan. ¿No es cierto?
Pues no. Dios no es “igual a ti”. Él es totalmente santo.
16 Pero Dios dice a los perversos:
«¿Para qué se molestan en recitar mis decretos
y en fingir que obedecen mi pacto?
17 Pues rechazan mi disciplina
y tratan mis palabras como basura.
18 Cuando ven ladrones, les dan su aprobación,
y se pasan el tiempo con adúlteros.
19 Tienen la boca llena de maldad,
y la lengua repleta de mentiras.
20 Se la pasan calumniando a su hermano,
a su propio hermano de sangre.
21 Mientras ustedes hacían todo esto, yo permanecí en silencio,
y pensaron que no me importaba.
Pero ahora los voy a reprender;
presentaré todas las acusaciones que tengo contra ustedes.
22 Arrepiéntanse todos los que se olvidan de mí,
o los despedazaré
y nadie los ayudará.
– Salmo 50: versículos 16-22
Sólo hay esperanza para la eternidad, a través de Cristo. Todos debemos mirar hacia Él. Él dice que debes nacer de nuevo. Sígueme.
“…si permanecen en mi camino
[al seguir el camino que yo les muestro],
les daré a conocer la salvación de Dios”.
– Salmo 50: versículo 23
Basado en el artículo You thought that I was just like you.
publicado en inglés: 9 de diciembre de 2017.
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