Llegará el tiempo en que la gente no escuchará más la sólida y sana enseñanza. Seguirán sus propios deseos y buscarán maestros que les digan lo que sus oídos se mueren por oír.
¿Por qué prestarle atención a un maestro falso?
¿Quién se molestaría en escuchar los discursos de Adolf Hitler para conseguir sus “buenas cosas”? ¿Por qué acudir a los falsos maestros… para cualquier cosa? ¿Por qué cualquier “creyente que cree únicamente en la Biblia” trataría de recoger trozos de lo bueno de las predicaciones del apóstata Bill Johnson de Betel? La Escritura nos advierte de los falsos maestros.
Ejemplos de doctrinas falsas
Ejemplos de doctrinas falsas que no debemos acercar.

